El pasado 12 de mayo, se llevó a cabo el taller “Construyendo y deconstruyendo identidades digitales”, un espacio de reflexión crítica que invitó a la comunidad a cuestionar el uso de la inteligencia artificial generativa y su impacto en la construcción de la imagen personal en entornos digitales.
La actividad, facilitada por la Dra. Alejandra Gómez, se desarrolló entre 3:30 p.m. y 5:30 p.m. en el salón ML026, reuniendo a participantes interesados en comprender los riesgos y dilemas éticos asociados con las nuevas tecnologías.
Un ejercicio para cuestionar la realidad digital
El taller propuso una pregunta inquietante: ¿qué pasaría si existiera una imagen tuya haciendo algo que nunca hiciste? A partir de este planteamiento, los asistentes exploraron cómo las herramientas de IA generativa pueden ser utilizadas para crear imágenes falsas, incluso de carácter sugestivo, sin el consentimiento de las personas involucradas.
A lo largo de la sesión, se evidenció cómo este fenómeno ya afecta a miles de personas en el mundo, con un impacto particularmente preocupante en mujeres y niñas, quienes suelen ser más vulnerables frente a este tipo de prácticas.
Aprendizaje desde la experiencia
Más que una charla teórica, el espacio propició una experiencia participativa que permitió a los asistentes comprender, desde la práctica y la discusión, la facilidad con la que la tecnología puede distorsionar la realidad. Esto abrió el debate sobre los límites éticos del uso de la inteligencia artificial y el papel de los usuarios en la protección de la identidad digital.
La metodología del taller fomentó el pensamiento crítico, generando preguntas clave como:
- ¿Qué tipo de usos de la IA estamos dispuestos a aceptar?
- ¿Cómo podemos proteger nuestra identidad en entornos digitales?
- ¿Cuál es la responsabilidad de quienes desarrollan y utilizan estas tecnologías?
Una conversación urgente y vigente
El evento dejó en evidencia la necesidad de seguir generando espacios académicos y de diálogo sobre el impacto social de la tecnología. En un contexto donde la inteligencia artificial avanza rápidamente, comprender sus implicaciones no solo técnicas, sino también éticas, se vuelve fundamental.
Este taller no solo sensibilizó a los asistentes, sino que también los invitó a asumir un rol activo en la construcción de un entorno digital más seguro, consciente y respetuoso.
Sin duda, iniciativas como esta contribuyen a fortalecer una mirada crítica sobre la tecnología, promoviendo un uso más responsable e informado de las herramientas que hoy transforman la manera en que nos representamos y nos relacionamos en el mundo digital.


















































































































































































